«Tengo el hosting, pero no tengo clientes». Si esa frase te suena, no sos el único: es el obstáculo más repetido entre quienes arrancan como revendedores. Armar el negocio lleva un fin de semana; llenarlo de clientes lleva método. La buena noticia es que no necesitás presupuesto de publicidad ni años de experiencia. Necesitás saber
