Subiste un catálogo con buenas fotos, trabajaste horas en cada producto y, de pronto, descubrís que esas mismas imágenes se muestran en una página que no conocés. Peor todavía: cada vez que alguien la visita, la transferencia la paga tu cuenta. Esto se llama hotlinking, y si manejás tu propia web o las de tus
