Compraste el dominio, contrataste el hosting, pero la web no aparece
Es uno de los momentos más frustrantes cuando estás armando tu presencia online: dedicaste tiempo a crear tu sitio web, contrataste un plan de hosting, registraste tu dominio .com.ar, y cuando finalmente entrás a verla desde el navegador… nada. Aparece un error, una pantalla en blanco o la página de bienvenida genérica del servidor.
La causa es casi siempre la misma: los DNS del dominio todavía no apuntan al servidor de hosting donde está tu web. Este es el paso que conecta ambos servicios, y el que la mayoría de los guías básicas se olvida de explicar.
En esta guía te contamos todo lo que necesitás saber sobre DNS, con un lenguaje simple, sin tecnicismos innecesarios y con un paso a paso claro para que lo resuelvas vos mismo.
¿Qué hace exactamente el sistema DNS?
El DNS, o Domain Name System, es el sistema que hace posible que internet “traduzca” los nombres de dominio en direcciones IP. Las direcciones IP son números como 190.55.123.78 que identifican de forma única a cada servidor en internet. Pero esos números son imposibles de memorizar.
Por eso existen los dominios: nombres amigables como “tunegocio.com.ar” que cualquier persona puede escribir en un navegador. Cuando lo hace, el sistema DNS consulta su base de datos y responde: “tunegocio.com.ar vive en la IP 190.55.123.78”. El navegador va a esa IP y carga la web.
Es idéntico a una agenda de contactos: guardás el nombre “María” y el teléfono está guardado automáticamente. El DNS guarda el dominio y la IP. Si el número de la agenda está mal, la llamada no llega. Si los DNS apuntan al servidor equivocado, la web no carga.
Los dos servicios que necesitás conectar
Para entender el problema de los DNS, primero hay que entender que el dominio y el hosting son dos servicios completamente independientes:
- El dominio (tunegocio.com.ar): es el nombre de tu dirección en internet. Lo comprás y registrás en un registrador de dominios. Para dominios .com.ar argentinos, el organismo oficial es NIC Argentina, aunque podés registrarlos a través de proveedores autorizados.
- El hosting: es el espacio en un servidor donde vive tu web, tus archivos, tu base de datos. Lo contratás en un proveedor de hosting.
Podés tener el dominio en un lado y el hosting en otro (o en el mismo, da igual). Lo que los conecta son los DNS: configurar los DNS del dominio para que apunten al servidor de hosting.
Nameservers: la pieza central de la configuración DNS
Cuando hablamos de “cambiar los DNS” de un dominio, en la práctica lo que hacemos es cambiar los nameservers (servidores de nombres). Los nameservers son los responsables de gestionar toda la información DNS de un dominio: qué IP tiene, a qué servidor llega el correo, etc.
Al registrar un dominio .com.ar, el registrador le asigna sus propios nameservers por defecto. Pero si tu hosting está en otro proveedor, necesitás cambiar esos nameservers por los del hosting. Tu proveedor de hosting te da esos nameservers, con un formato como este:
- ns1.nombrehosting.com
- ns2.nombrehosting.com
Al configurarlos en el registrador de tu dominio, le decís a internet: “para todo lo relacionado con tunegocio.com.ar, preguntá a estos servidores”. A partir de ese momento, el hosting gestiona todos los registros DNS del dominio.
¿Quién puede cambiar los nameservers?
Solo el titular del dominio puede cambiar los nameservers, y ese cambio se hace desde el panel del registrador donde está el dominio registrado. Tu hosting no puede hacerlo: no tiene acceso al registrador de tu dominio.
Si el dominio .com.ar está en NIC Argentina, el cambio se hace en nic.ar. Si está en un revendedor o proveedor de hosting, el cambio se hace en el panel de ese proveedor. No en el hosting donde tenés la web.
Paso a paso: cómo apuntar tu .com.ar al hosting
Paso 1: obtené los nameservers de tu proveedor de hosting
Revisá el email de bienvenida que te mandó el hosting cuando contrataste el plan. Ahí suelen estar los nameservers. Si no los encontrás, entrá al panel de control del hosting (cPanel u otro) y buscalos en la sección “Información de la Cuenta” o escribí al soporte para que te los confirmen.
Anotá ambos nameservers tal cual están escritos. Cualquier error en la transcripción hace que la configuración no funcione.
Paso 2: ingresá al registrador de tu dominio .com.ar
Según dónde compraste el dominio, accedé al panel correspondiente. Si fue a través de un proveedor de hosting o revendedor, entrá a tu panel de cliente y buscá “Mis Dominios”. Si fue directamente en NIC Argentina, ingresá a nic.ar con tu CUIT y contraseña.
Paso 3: encontrá la sección de Servidores de Nombre
Dentro de la configuración del dominio buscá la sección “Servidores de Nombre”, “Nameservers”, “DNS” o “Servidores DNS”. En NIC Argentina esta sección se llama “Servidores de Nombre Autorizados”. En paneles de terceros el nombre puede variar, pero el concepto es el mismo.
Paso 4: reemplazá los nameservers actuales
Borrá los nameservers que aparecen actualmente (los del registrador por defecto) y pegá los que te dio tu hosting. No los escribas a mano: copiá y pegá para evitar errores de tipeo. Guardá los cambios y confirmá si el sistema te lo pide.
Paso 5: esperá la propagación DNS
El cambio no es instantáneo. Una vez guardados los nuevos nameservers empieza el proceso de propagación DNS: los servidores de internet en todo el mundo se van actualizando progresivamente con la nueva información. Puede tardar entre unos minutos y 48 horas.
En la práctica, la mayoría de los cambios se ven en 1 a 4 horas. Podés verificar el progreso en whatsmydns.net.
Lo que pasa durante la propagación
Mientras dura la propagación, algunos usuarios pueden ver tu web nueva y otros todavía ver error o la web anterior. Esto ocurre porque los servidores DNS guardan en caché la información durante un tiempo determinado (el TTL). Hasta que ese tiempo vence en cada servidor, sigue usando la información vieja.
No hagas cambios adicionales durante la propagación. El proceso se completa solo y cualquier cambio nuevo reinicia el período de espera.
¿Y si ya tengo correo con mi dominio? ¿Lo pierdo?
Esta es la pregunta más frecuente. Si al cambiar los nameservers movés toda la gestión DNS al hosting, el correo también queda bajo ese hosting. Si el hosting ofrece correo con dominio propio, todo continúa funcionando.
Si en cambio usás Google Workspace, Zoho u otro servicio externo para el correo, tenés que asegurarte de que los registros MX estén correctamente configurados en el panel DNS del nuevo hosting antes de hacer el cambio, para que el correo no se interrumpa. Hablá con el soporte de tu hosting: ellos pueden guiarte para hacer la transición sin perder ningún email.
Registros DNS que maneja tu hosting
Una vez que los nameservers de tu dominio apuntan al hosting, dentro del panel de hosting podés ver y editar todos los registros DNS. Los más importantes:
- Registro A: conecta el dominio (tunegocio.com.ar) con la IP del servidor de hosting. Es el registro raíz, el más importante.
- Registro CNAME: alias que apunta un nombre (como www.tunegocio.com.ar) a otro nombre (tunegocio.com.ar). Evita tener que duplicar registros.
- Registro MX: indica a qué servidor llega el correo de @tunegocio.com.ar. Podés tener varios, con prioridades distintas.
- Registro TXT: texto libre para verificaciones de servicios (Google, Facebook, Microsoft) y seguridad de correo (SPF, DKIM, DMARC).
En la mayoría de los casos el hosting los configura automáticamente. Solo los tocás manualmente si conectás servicios externos.
¿Cómo saber que la propagación terminó y todo está bien?
Las señales de que la configuración funcionó correctamente son:
- Al escribir tu dominio .com.ar en el navegador, carga tu web personal (no una página genérica).
- El navegador muestra el candado de seguridad (SSL) en la barra de dirección.
- En whatsmydns.net, la mayoría de los servidores del mundo ya muestran la IP correcta de tu hosting.
- Los emails con tu dominio llegan y salen correctamente.
Glosario rápido de DNS
- DNS: sistema que traduce nombres de dominio en IPs.
- Nameserver: servidor responsable de gestionar los registros DNS de un dominio.
- Registro A: mapea un dominio a una IP.
- Registro CNAME: alias que apunta un nombre a otro.
- Registro MX: define el servidor de correo del dominio.
- Propagación: tiempo que tardan los cambios DNS en actualizarse en todo el mundo.
- TTL: tiempo de vida de la caché DNS en cada servidor.
Conclusión
Configurar los DNS de tu dominio .com.ar es un paso que se hace una única vez y que, una vez hecho, funciona solo sin necesidad de volver a tocarlo (salvo que cambies de hosting o de proveedor de correo).
El proceso completo es obtener los nameservers del hosting, ir al registrador del dominio, reemplazar los nameservers actuales, guardar los cambios y esperar la propagación. Son cinco pasos que llevan menos de diez minutos de trabajo real.
Con esta guía ya tenés todo lo que necesitás para hacerlo vos mismo, sin depender de un técnico. Si en algún momento tenés dudas, el soporte de tu hosting puede orientarte en cada paso del proceso.
Dar de alta tu web con dominio .com.ar propio es más simple de lo que parece. Solo hay que saber el orden correcto, y eso ya lo tenés.